lunes, 29 de septiembre de 2014

Chaenomeles (el lentorrio)

Hoy voy a enseñaros un pequeño chaenomeles japonica chojubai de flor roja.

Lo compre a Egarbonsai en mayo del año 2011. Recién llegado de Japón, empezaba a brotar.








En julio del mismo año.



En octubre, justo antes de trasplantar.







Y en diciembre después del trasplante. El tiesto es un poco grande, pero pensé que en poco tiempo se compensaría con el multitronco y la copa; pero.... los chaenomeles son muyyyy leeeentos.





Y pasa el tiempo.

Que lento eres chaenomeles.....

Llegamos al 2014. Y como la evolución va tan lenta voy a mostraros todo el proceso de trasplante de este año.

Aprendí que los Chaenomeles se trasplantan en otoño. Justo cuando empiezan a perder las hojas hasta los primeros fríos de invierno.


Este año el Chaenomeles no ha pasado muy buen verano, sus raíces no han funcionado muy bien.




Un poco de defoliado.




Un poco de poda.




Vamos a preparar el nuevo tiesto. Esta vez algo más pequeño y de color azul.

















Retiramos el árbol del viejo tiesto. Primero tenemos que cortar los viejos anclajes.




Con la ayuda de una cuchilla en forma de hoz, separamos la tierra de los bordes de la maceta.






Esta cuchilla en forma de hoz la utilizo para desenmacetar los árboles pequeños. Es muy similar a las sierras de desenmacetar típicas pero de un tamaño mucho más reducido.




Una vez separada la tierra de todos los bordes sacamos el cepellón del viejo tiesto.






Una parte de las raíces parece en mal estado. La verdad es que el tiesto estaba muy lleno de raíces y ya no drenaba muy bien. Un poco de tijera para eliminar las partes muertas y agua a presión para limpiar el cepellón.








Vamos a plantarlo en su nuevo tiesto.






 Retorcemos los alambres para dejar bien fijado el árbol al tiesto.





Recortamos el sobrante de alambre y acabamos de poner el sustrato.




Tensamos los alambres de sujeción como se ve en la foto de abajo.






Regamos y ya podemos dar por concluido el trasplante.





Vamos, vamos... que vamos tarde.


Hasta pronto bonsaikas.






lunes, 22 de septiembre de 2014

Ullastre (el de pruebas)

Todo comenzó en septiembre de 2010. En ese entonces ya tenía algún que otro ullastre, pero de tamaño mayor. Un amigo mallorquín me regaló este pequeño ullastre. Al ser pequeño podría experimentar con el más rápido que con otro de tamaño superior ya que al crear las ramas más cortas los tiempos de crecimiento también serian más cortos.

El ullastre llegó de esta manera. Alguien había intentado trabajar la madera con máquina sin mucho éxito. Se veían los golpes de la fresa y su aspecto no era muy natural.






Se dejó tirar una temporada.







Ya en julio de 2012 quedó así después de modelar, podar y delimitar la vena viva, eliminando todas las partes de corteza muerta.








Y a practicar el trabajo de madera con máquina!!!!   Probemos cosas... pobre árbol....




Intentaré mejorar esta parte de madera de arriba.





En septiembre de 2012 lo trasplanté a una maceta algo más pequeña. El lado de la maceta donde hay musgo verde es porque al cambiar el ángulo de plantado quedaron algunas raíces fuera. No las cortamos!!!  hay que taparlas para más adelante, poco a poco, poder ir eliminándolas.

La madera se ha repasado con cepillo y pistola de agua a presión para suavizar las aristas resultantes del trabajo con la fresa.


La verdad es que la maceta muy bien no le queda......





Y pasa el tiempo. Estamos en abril de 2014. La copa avanza cada vez más rápido. La madera se ha vuelto blanca sola sin aplicar polisulfuro de calcio. Ya no me parece tan artificial como al principio.









En esta imagen podemos ver el callo de cicatrización que parece envolver la madera muerta.

Creo que para mejorar la madera necesita un buen chorreado de arena.






En junio de 2014 se vuelve a trasplantar, en mi opinión, a un tiesto más bonito.

Y llegamos a septiembre de 2014. Después de pinzar los brotes que se han disparado luce así.


Hasta pronto bonsaikas.